viernes, 21 de enero de 2022

Rediseñando actividades según la taxonomía de Bloom

Una actividad que solemos hacer en clase, en el área de lengua extranjera, es la lectura de un texto en gran grupo en la que los alumnos leen en voz alta partes del texto mientras el profesor va corrigiendo la pronunciación y saltando de un alumno a otro para que continúen la lectura. Esto, en ocasiones, se convierte en una tarea aburrida para el que escucha y es motivo de ansiedad para aquel que no quiere leer en voz alta porque es tímido, por lo que sufre durante toda la actividad. 

Una vez finalizada la lectura, se propone una serie de preguntas a las que el alumno tiene que dar respuesta.

Con esta actividad de tono tradicional nos encontraríamos en el primer nivel de la Taxonomía de Bloom, ¿cómo modificarla para poder subir de nivel?

Durante mis clases, intento darle una vuelta a esta actividad, trabajamos en equipos una de las técnicas cooperativas, se trata de la “lectura en grupos”.

En los distintos grupos de trabajo que tenemos en clase cada uno de los integrantes cuenta con un rol y todos saben qué tienen que hacer para que la actividad funcione. Se trata de que cada grupo va a realizar la lectura del texto de manera independiente al resto de los equipos, para ello el coordinador se encargará de asignar el turno de lectura a cada uno de sus compañeros. 

El supervisor, a parte de su tarea habitual, se encarga de localizar el vocabulario nuevo o más complicado del texto, para posteriormente, ponerlo en común con sus compañeros e intentar averiguar su significado. Si después de ver las posibles opciones que les plantea una nueva palabra no son capaces de llegar a su significado y la consideran importante para la comprensión del texto, uno de los miembros, el relaciones públicas, puede ir a consultar a los compañeros de los otros grupos. 

Una vez que han terminado la lectura, cada grupo, guiados por el supervisor, discutirá, debatirá sobre el contenido del mismo para poner en común sus ideas y verificar que lo han comprendido, si fuera necesario, volverían a leer el texto.

Cuando ya tienen el texto trabajado, vamos a la parte de preguntas de comprensión. Esta tarea se llevará a cabo de manera grupal, por lo que antes de contestar, tendrán que poner en común una respuesta de grupo. 

Para corregir, se utilizará la técnica cooperativa  “cabezas numeradas” en la que cada integrante del grupo tiene un número asignado de manera que el docente llamará a un número y el que tenga asignado ese número dentro de cada grupo se pondrá en pie para compartir su respuesta con el resto de la clase. Si las respuestas de los equipos son distintas entre sí, los miembros de cada equipo que se encuentran levantados tienen que llegar a un acuerdo para encontrar la mejor respuesta. 

Planteando la actividad de esta manera se suben varios peldaños en la citada “Taxonomía de Bloom” pasando por todos niveles hasta llegar al último ya que los alumnos tienen que comprender (lo que están leyendo y cómo trabajar en equipos), aplicar (ya que tienen que elegir la respuesta correcta, producirla, examinar posibles opciones, etc.), analizar (tienen que debatir las posibles opciones que presentan los integrantes del equipo, explicar sus opciones, etc.) , evaluar ( al decidir la respuesta correcta, valorar entre las posibles respuestas, debatir, discutir, decidir, etc.) y crear (al formular sus respuestas, gestionar el trabajo en equipo, argumentar el porqué de su respuesta, etc.) para poder finalizar la tarea y todo ello, trabajando en grupos.

Para el desarrollo de esta actividad tenemos en cuenta el aprendizaje cooperativo tal y como lo definen y defienden en “Colectivo cinética” https://www.colectivocinetica.es tomando las bases del mismo para llevar una actividad de LOTs a HOTs. 

Como podréis comprobar, no se trata de una actividad en la que estén integradas las TIC, pero quería compartir con todos vosotros esta forma de llevar a cabo la comprensión lectora dentro del aula después de ver caras de aburrimiento y de tensión entre los alumnos haciéndolo de manera más tradicional. Desde que empecé a hacerlo de la manera que he explicado, las sesiones de comprensión lectora en clase son totalmente distintas, no se convierten en aburridas ni tediosas, han pasado a ser una parte divertida de las clases. 

Como inconveniente podría destacar el tiempo que se le dedica a esta actividad, ya que tenemos que, al menos en mi caso, dejar la sesión completa de 45 minutos para poder realizarla.

Como producto final no creamos algo tangible, obtenemos, por el contrario, el desarrollo de la competencia comunicativa en lengua extranjera y concretamente, la mejoría de la competencia en compresión escrita aunque se trabajen todas las habilidades. También ha que destacar que se reduce el estrés, la ansiedad y el aburrimiento. 


Espero vuestros comentarios. 

Un saludo. 


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